Vistas de página en total

lunes, 20 de marzo de 2017

Así llueven tus manos

Como caen los copos de nieve
sobre las hojas de los árboles.
Así llueven tus manos despacito. (intento de haiku v.1.0)

Vamos a dejar de dejar pasar el tiempo,
de dejar los platos llenos y la ropa puesta.
Vamos a dejar de dejar que los silencios
llenen los rincones de las casas,
de que el agua no se desborde
cuando baña tus caderas.

Sal. Abre las puertas y empuja las ventanas
con ansía de no dejar oxígeno por respirar.
Que tu boca no ceje en su empeño de saborear
cada milímetro de nuestros cuerpos.

Convierte cada uno de tus pasos
 en un terremoto que derrumba los muros
que alguien inventó porque se asustó de que los
lobos se postraran ante ti. 
No escondas los dientes que la risa trae a tu boca
ni la lengua que la relame.

Descálzate, siente la tierra temblar entre los dedos
siente la hierba en tu espalda desnuda y 
el calor de tu vientre.
Siente su mirada que nace de dentro,
abrázala, agarra sus dedos entre tus manos
y sabrás que siempre estuvo en ti. 
Amamántala mientras miras a los ojos que te miran, 
yo protegeré tu garganta y su corazón con el mío.
Ahora
siéntela respirar cargada de rizos negros que se mueven al compás 
de su pecho.
Sonríe. LLegó. Os quiero.