Yo también tengo miedo a veces.
Otras veces, el sueño no me acompaña
y paso las horas mirando la luz de las farolas
que se filtra por el hueco de la ventana.
A veces, me muerde la boca del estómago
mientras me pregunto qué estarás haciendo y
por que me asusta tocar el hueco que hay a mi lado
en el colchón que guarda tu forma.
A veces, la vida es jodida.
Otras, la jodemos nosotros mismos.
A veces, deseo salir corriendo
porque no me encuentro a mi mismo,
pero sé que el punto de llegada
es el mismo que el de partida.
Tú.
Otras veces, siento unas alas enormes capaces de recorrer el universo.
También, a veces, pesan como si las plumas fueran plomo
y los ojos anclas
que enganchan con el centro de la Tierra.
A veces,
me miras y dices y me creo y me haces creer que, es verdad,
que soñabas conmigo, que imaginabas, creías, sentías y sabías,
que, es verdad, que sueñas, imaginas, crees, sientes y sabes,
que no te ha pasado nada mejor en la vida.
Y yo, me sonrío a mi mismo en ti, y renuncio a serlo.
Me niego a ser pasado.
Quiero ser lo mejor que te pase cada día de mi vida.
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