Alguien dijo alguna vez que Dios está en los pequeños detalles.
El camino a la playa,
Los granos de arena que se pegan a la piel,
La caída del sol o la ola que nos empuja hacia la orilla.
Una sonrisa inconsciente cada cinco segundos o
Un nombre inesperado gritado por una voz desconocida.
La historia de un sádico pintor contada por tus labios
Y el dibujo de tu cuerpo inventando nuevas constelaciones
Mientras pregunto por qué los amores que duelen
Son más intensos que los que la vida suele regalar a las buenas personas.
Detalles que hacen que a Dios se le olvide dejar de sonreír,
Que hablan de una niña de 9 años
Que creció formando parte del sueño
De aquel que no lo sabía
Y sin embargo,
La anhelaba y extrañaba cada vez que cerraba los ojos.
Detalles como esa mirada furtiva
De los mismos ojos que me miraron atravesando Casablanca
Haciendo amanecer mientras caía la noche al empezar el invierno.
Escribir era abrir una herida para que saliera la sangre que sobraba. Mi vida nunca fue más que la eterna ilusión de no ser un cúmulo de puntos suspensivos...
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jueves, 27 de julio de 2017
viernes, 14 de julio de 2017
Barcos
Sólo queremos ser barcos en mar en calma
cuando el viento sopla a favor
meciéndonos hacia un horizonte idílico
anaranjado, cálido y acogedor,
como aquellos abrazos que prometen
seguridad, entereza y besos largos y lentos
que duran toda la noche.
El mar se eriza, a veces, sin anunciarse
con el tiempo suficiente para refugiarnos
en algún malecón donde esperar
que pase la tempestad.
La espuma de las olas invade la cubierta,
la lluvia nos golpea la cara
y las velas crujen preguntando
porqué nadie las despertó a tiempo
para ponerse a resguardo del viento que,
minutos antes las acariciaba
y ahora las parte en mil pedazos.
Una voz nos grita que nos pongamos a cubierto,
que escondamos la cabeza bajo las almohadas
y que nos abrochemos los chalecos salvavidas
o volvamos a aquel puerto conocido.
Yo, prefiero gritaros al mar y a ti,
para que me des tu mano
y agarremos el timón,
nos limpiemos juntos la sal de los ojos
y nos curemos las heridas provocadas
por los golpes de todo aquello con los que la tormenta
nos hace notar su presencia.
Quiero que el mar me escueza en las heridas
mientras sonreímos mirándonos
en aquellos momentos en que el barco amenaza con partirse,
sabiendo que volaremos por encima de cualquier naufragio.
cuando el viento sopla a favor
meciéndonos hacia un horizonte idílico
anaranjado, cálido y acogedor,
como aquellos abrazos que prometen
seguridad, entereza y besos largos y lentos
que duran toda la noche.
El mar se eriza, a veces, sin anunciarse
con el tiempo suficiente para refugiarnos
en algún malecón donde esperar
que pase la tempestad.
La espuma de las olas invade la cubierta,
la lluvia nos golpea la cara
y las velas crujen preguntando
porqué nadie las despertó a tiempo
para ponerse a resguardo del viento que,
minutos antes las acariciaba
y ahora las parte en mil pedazos.
Una voz nos grita que nos pongamos a cubierto,
que escondamos la cabeza bajo las almohadas
y que nos abrochemos los chalecos salvavidas
o volvamos a aquel puerto conocido.
Yo, prefiero gritaros al mar y a ti,
para que me des tu mano
y agarremos el timón,
nos limpiemos juntos la sal de los ojos
y nos curemos las heridas provocadas
por los golpes de todo aquello con los que la tormenta
nos hace notar su presencia.
Quiero que el mar me escueza en las heridas
mientras sonreímos mirándonos
en aquellos momentos en que el barco amenaza con partirse,
sabiendo que volaremos por encima de cualquier naufragio.
miércoles, 5 de julio de 2017
Coordenadas
No sé cómo siquiera se puede imaginar
Que existen lugares que no somos capaces
De crear en los sueños.
Yo, por ejemplo, un 19 de diciembre,
soñé dormir en tu ombligo.
Y dibujé líneas en el cielo
Y mapas en el aire
Con las coordenadas exactas que me condujeron
A la sonrisa que adornan tus labios
Mientras duermes.
Que existen lugares que no somos capaces
De crear en los sueños.
Yo, por ejemplo, un 19 de diciembre,
soñé dormir en tu ombligo.
Y dibujé líneas en el cielo
Y mapas en el aire
Con las coordenadas exactas que me condujeron
A la sonrisa que adornan tus labios
Mientras duermes.
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