Esas jodidas veces
en que necesitaste notar
La ausencia
Para sentir
la presencia de quien te abría
Las ventanas de la vida,
La luz.
El calor de un cuerpo
Que se enfrió sólo
Cuando la rutina de acariciarlo se volvió
Monótono olvido.
Esas jodidas veces
en que cerrabas la puerta
A medio vestir porque llegabas tarde
Dejando besos pendientes
colgando de unos labios abiertos
que perseguían
Los tuyos con el mismo anhelo
Que antes
De besarlos la primera vez.
Esas jodidas veces
En que sólo me veías
Cuando ya me había marchado
Y no me tenias delante.
Esas jodidas veces
En que las heridas más abiertas
Son las que ya han dejado de sangrar.
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