Vistas de página en total

lunes, 8 de octubre de 2018

La vuelta a casa

Llega el otoño y -nosotros- celebramos la nochevieja
dándole la bienvenida a un nuevo año.
Todo huele a libros nuevos, tierra, hojas caídas,
lápices de madera, pegamento y a ese calor que
decide hacerse resistente en las casas cerradas 
durante los periodos vacacionales.

Pensábamos en volver a casa, abrir las puertas
y mirar el polvo que flota en suspensión atravesado
por los rayos de sol que las ventanas semicerradas
no son capaces de contener. 
Pensábamos en volver a dormir en la cama 
que siempre fue nuestra,
en derrochar tiempo, besos y sudor 
en cada esquina de todas las habitaciones.

Abrimos la puerta y hay libros abiertos encima de cada mesa,
sillas descolocadas, una muñeca que se quedó sin guardar
y ropa amontonada encima de las camas. 
Hay botellas vacías, plantas apurando la última gota de agua,
camas deshechas y montones de cosas por hacer.

Despensas vacías, olor a cerrado y una puerta que gime 
cuando el viento la mece con más fuerza de la que es capaz
de aguantar.

Sólo pensábamos en volver a casa sabiendo que siempre estamos en casa 
desde que una noche infinitas flores azules nos bañaron
en el abrazo más esperado por el mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario