Recorrer el mundo en tres etapas,
Dibujar la circunferencia de la Tierra
Mordiendo sus caderas,
Caer al suelo y levantarse mojado
Con una sonrisa extraviada.
Soñar una playa y la arena en los zapatos,
Una estrella puesta por nuestros dedos
En el punto más lejano del cielo para verla desde cualquier parte,
El sol que se disfraza de luna para
Invadir las mañanas grises
Bañadas de polvo blanco.
Iluminar una vida (o dos, o tres...)
Era lo que hacían sus ojos cuando miraban
Sin pensar en lo que vendría después.
Nunca hubo invierno más cálido
Que aquel en que empezamos
A nevarnos despacito.
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