Escribir era abrir una herida para que saliera la sangre que sobraba. Mi vida nunca fue más que la eterna ilusión de no ser un cúmulo de puntos suspensivos...
Vistas de página en total
lunes, 24 de octubre de 2016
LOS PRINCIPIOS CÍCLICOS
Sin mayor pretensión que responder a un (inexplicable, por otra parte) entusiasmo manifestado por dos personas que disfrutan con las pequeñas locuras que conforman los impulsos que, a veces, me llevan a vomitar pequeños relatos, poemas e incluso algún cuento, he decidido sin pensarlo demasiado (porque si no este pequeño proyecto se quedaría escondido en uno de los cajones que guardamos en las tripas) comenzar a escribir este blog. No sé ni cuando ni como cuanto escribiré, si será parte de mi presente, mi pasado o mi futuro, o si habrá alguien que lo lea en alguna ocasión. En realidad, me sonrojo mientras escribo ésto porque me cuesta creer que a alguien más que a mi le interesen mis locuras.
Este lugar no pretende ser más que un pequeño reducto donde guardar aquello que me sale de las tripas y a lo que necesito ponerle letras para sobrevivir. Si a cualquiera de los que paséis por aquí, de casualidad o incluso intencionadamente,os apetece quedaros un rato, compartir todo lo que se os pase por la boca del estómago o aquello que os haga emocionaros o temblar, tomad asiento donde os resulte más placentero y servíos algo.
Llegado el caso, si alguna vez os apetece repetir el paseo hasta aquí, seréis recibidos con el mismo cariño y entusiasmo que la primera vez. A lo mejor, hasta con más.
Sólo os pido un pequeño favor, sed benévolos y dejad el cerebro en el guardarropa. Cuando se atraviesa el umbral, todos pasamos a tener 5 años (como ocurre siempre que nieva), y dejad de razonar. Empecemos a corazonar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario